A menudo escuchamos opinar sobre las actividades extraescolares, voces expertas de padres, madres, hijos o claustro escolar. Hay opiniones variadas, como variada es la materia, pero se puede comprender la cuestión simplificando las dos posturas clásicas en debate, a favor y en contra.

A nosotros nos interesa mucho la argumentación en contra, siempre ávidos de  mejorar y ganar para nuestra causa educativa algún que otro adepto.

De los argumentos no particulares, aquellos que aluden a la falta de calentamiento en ballet, o la huella que deja quejido de la gaita, nos quedamos con aquel que plantea la sobre explotación infantil, el sobre estímulo, la agenda cargada, la vida llena, la falta de vacío, la necesidad de aburrimiento.  Y confesamos que nos interesa, sobre todo, porque encierra algo que despierta nuestra empatía, la falta de libertad que deviene de la excesiva planificación.

En WEDU, creemos firmemente que los niños y niñas disfrutan haciendo cosas, haciendo cosas nuevas, divertidas, retadoras, sugerentes, atrevidas, sorprendentes, dificilísimas, que disfrutan ayudando, acertando, fallando, interviniendo, preguntando, perdidos y hallados, colaborando, incordiando y jugando.

Creemos que cuando exponemos a nuestros hijos e hijas a que les pasen cosas, buenas cosas, éstas pasan, y cuando suceden la cascada de experiencias se desborda en aprendizajes significativos.

Sin duda, es bueno lo que les enciende, lo que les mueve, lo que les sacude y les deja sonrientes, y lo contrario su opuesto.

Si la alternativa a las actividades extraescolares para niños y niñas es un tiempo como el descrito, pero en su casa, en su barrio, o en un parque, bienvenidas sean las agendas vacías. Si la alternativa a esto es soledad y silencio, televisión o consola, no podemos apoyar la moción.

Haciendo se aprende. Una actividad extraescolar debe ser una propuesta de dinámicas sugerentes para que en un tiempo lúdico por definición, como es el tiempo extraescolar durante la infancia, o al menos así lo entendemos nosotros, nuestras hijas e hijos aprendan, practiquen, se conozcan, interactúen y descubran aquello que está más allá de los contenidos académicos.

Las actividades extraescolares suscitan aprendizajes que no están contemplados en la práctica educativa habitual, o no suficientemente tratados, y por ello, desde WEDU, diseñamos y ofrecemos aquellas actividades que sabemos son importantes para el crecimiento integral del alumnado. Son habilidades para la vida, habilidades sociales, habilidades de comunicación, desarrollo de autonomía, competencias emocionales, pensamiento creativo, educación en valores y filosofía.