Creatividad es una palabra mágica invocada por unos y otros para atraer novedad, frescura, innovación y valor.

El uso creativo de la inteligencia tiene dos funciones, por una parte, resolver problemas que no admiten una solución algorítmica y, por otra, diseñar proyectos inventivos que amplíen y/o diversifiquen nuestras posibilidades. En ambos casos, la capacidad de utilizar nuestra inteligencia está sobradamente justificada ya que en el primer supuesto nos permite ahondar en lógicas que van más allá de lo aprendido, lo esperado y lo rigurosamente establecido, y en el segundo nos permite crear y recrear escenarios posibles donde habita lo desconocido, lo aleatorio, o lo no inventado.

Existen cualidades propias de la personalidad creadora, o cualidades que nos llevan a una mayor inventiva. Algunos rasgos que somos capaces de reconocer y que nos esforzamos por identificar y alentar en nuestros talleres para niños en Vigo son:

  1. Actividad frente a pasividad, según esta idea somos más felices cuando nos mantenemos activos, y se reconoce el placer y los efectos positivos de mantener nuestra inteligencia activa, de buscar y producir. La pasividad no es buena, así lo reconoce E. Fromm que relaciona la creatividad con la salud y por ello propugnaba una pedagogía de la actividad, para que la inteligencia elimine los obstáculos que la entorpecen: desidia, pesimismo, exceso de comodidad, rutina, resistencia al cambio y miedo.
  1. Expresividad frente a mutismo, educar la expresividad forma parte de la pedagogía de la actividad, aprender no es guardar en la memoria, hay que promover actividades receptivas, pero también productivas-expresivas. Debemos ser capaces de expresar lo que pensamos, compartirlo de forma que sea comprensible y permita el pensamiento cooperativo, o la creación compartida.
  1. Apertura frente a cierre, o capacidad para interesarse por lo nuevo, lo desconocido, lo diferente, curiosidad, apertura a la experiencia, tolerancia, capacidad de comprender puntos de vista ajenos, ausencia de rigidez mental, soportar la ambigüedad, aceptar la novedad, ser flexibles. La inteligencia creadora va más allá de lo que las cosas son para asomarse y descubrir lo que pueden llegar a ser.
  1. Independencia frente a sumisión intelectual, toda personalidad creadora debe mantener una visión crítica, manejar criterios de evaluación y disponer de recursos argumentativos y métodos de pensamiento que le permitan defender sus posturas sin someterse al pensamiento mayoritario, al pensamiento único o al criterio efímero de la popularidad. La inteligencia creadora necesita liberarse de coacciones y determinismos para avanzar en la libertad que alimenta la creación.
  1. Innovación frente a repetición, necesitamos ir más allá de la experiencia, conocer y crear cosas nuevas, superando el exceso de categorías, los fanatismos y los prejuicios. Abogar por una pedagogía del silencio reflexivo frente a la pregunta y desterrar la respuesta rápida y repetida.

Por todo esto en WEDU queremos niños y niñas activos, expresivos, abiertos, independientes e innovadores.

O lo que es lo mismo queremos niños y niñas pensando y creando como ellos son y saben hacer, de forma creativa.

Si crees que el desarrollo del pensamiento creativo en los niñ@s debe ser potenciado de esta forma, en WEDU tenemos talleres y/o clases extraescolares que siguen estos principios. Llámanos al teléfono de WEDU 886 129 214 o visítanos en c/Velázquez Moreno, 9 Ofi 205, en Vigo (Galicia).

Silvia Lobato.